Clase de Literatura en la ESO

Hacer que los alumnos amen la lectura puede que sea tan complicado como importante.

Tengo mucha curiosidad por saber cómo se imparten actualmente las clases de literatura en los centros educativos y si la teoría que estamos viendo nosotros en las aulas se refleja en la realidad, porque mi experiencia con la lectura durante mi etapa educativa fue terrible. Veía la lectura como una obligación que no me motivaba; me hacían leer textos que no me interesaban y en muchos casos ni comprendía, y para mí la lectura se convirtió en parte de una asignatura más que había que sufrir y aprobar cada curso con el único fin de seguir adelante.

En mis clases, me gustaría acercar la lectura como un objeto de placer y disfrute, algo que los alumnos aprendan a apreciar y disfrutar por sí mismos, y que dejen de asociarlo con las obligaciones del aula. Para ello, mezclaría textos clásicos con lecturas actuales que puedan acercarse más a la realidad de los alumnos y que sirvan de puente para que vean lo que la lectura les puede aportar.

Me gustaría poder dedicar tiempo de lectura dentro del aula. Ya sea con textos seleccionados de obras clásicas o con esas lecturas más afines a su realidad, las lecturas obligatorias para la asignatura de Lengua Castellana y Literatura deberían realizarse dentro del aula, porque todo lo que se lleven los alumnos a casa lo van a relacionar con una obligación, una tarea. Deberes. Si los alumnos quieren leer fuera del aula que lo hagan porque les apetece hacerlo, pero deberían tener un espacio y un tiempo dentro de su jornada lectiva para realizar la lectura de las obras que se tratarán en clase.

Una vez dedicado tiempo para que todos lean lo que les corresponde, organizaría actividades para que reflexionen sobre lo que han leído.

En el caso de los textos más actuales, dependiendo de la obra en cuestión se podrían enfocar de distintas maneras. Hay libros que normalmente no están contemplados en "la lista de libros que hay que leer en la ESO", pero que pueden servir como punto de reflexión de valores y temas de actualidad. Pero no necesariamente todas las lecturas tienen que tener un tema significativo, a veces solo leemos por el placer de hacerlo, y me gustaría realizar con los alumnos también actividades que fomenten su creatividad, que les haga entender a través de la lectura por qué la lengua (su gramática, su sintaxis y todo lo que normalmente los alumnos no entienden "para qué les va a servir") es importante, y que a veces no basta con tener una buena idea, hay que saber desarrollarla.

En el caso de los textos más clásicos, me gustaría romper con el patrón de tratar primero el contexto y luego analizar las obras, buscando en los textos esos patrones que marcan un estilo o una época. Creo que sería más beneficioso, dinámico y entretenido analizar el contexto a través de la propia lectura de los textos.

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